Cymbeline

Author: Lola / Etiquetas: ,


“Cymbeline", una de las obras más desconocidas de Shakespeare, es básicamente un cuento de hadas ambientado en el reinado de un caudillo menor de Britania, Cuonobelinus (Cimbelyne en inglés moderno; como siempre, Loreenna McKenitt no pierde oportunidad de situar sus canciones en un contexto celta) durante los días de ocupación del Imperio Romano.

Escrita durante la última etapa de su vida, aproximadamente en el año 1610, no se trata ni de una tragedia como “Hamlet”, ni una comedia como “Sueño de una noche de verano”, sino el primero de sus llamados "Romances", un grupo de obras tardías que cierran su producción teatral.

El romance era un género totalmente experimental, basado en los antiguos romans medievales, en el cual el tono sombrío de la tragedia se transforma en otro más ligero y luminoso: líneas argumentales llenas de enredos que siempre culminan con finales felices; escenarios oníricos entre “civilizados” y “pastorales” (una Britania celta e irreal, una Roma pseudo-renacentista…); elementos mágicos y sobrenaturales… en resumen, un lirismo que nos recuerda a las creaciones de un joven Shakespeare, pero matizado con contenidos más profundos y trascendentales, fruto de una larga y azarosa vida. (Lee más de Cymbeline en La Vieja Musa)

Esto nos dice Loreena de Cymbeline:

He aquí los pensamientos de William Shakespeare en esta visita terrenal. Esta canción da lugar hacia el final de su romance Cymbeline, el cual fue escrito hacia el final de la vida del autor. La obra está ubicada en la Bretaña antigua cuando los Romanos estaban invadiendo el último asentamiento de la antigua orden de los celtas.


Cymbeline
Letra de William Shakespeare. Música de Loreena McKennitt


No temas más al sol abrasador,
ni a las violentas furias del invierno.
Porque has cumplido tu labor en este mundo,
ya estás en casa, y has cobrado tu justo jornal.
Dorados jóvenes y muchachas, todos deben,
lo mismo que el deshollinador, convertirse en polvo.

El cetro, la sabiduría, la ciencia,
Todo debe acatar esto, y convertirse en polvo.

No temas más el ceño del poderoso,
estás más allá del golpe del tirano.
No te preocupes más de vestirte y de comer.
Para ti es lo mismo el junco que el roble.
El cetro, la sabiduría, la ciencia,
todo debe acatar esto, y convertirse en polvo.

Todos los amantes, todos los jóvenes deben
aceptar esto, y convertirse en polvo.

No temas más el destello del relámpago,
ni al terrible trueno que apedrea.
No temas calumnias, ni el escozor de la censura.
Para ti han acabado alegrías y tristezas.

Todos los amantes, todos los jóvenes deben
aceptar esto, y convertirse en polvo.


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Fear no more the heat o' the sun
Nor the furious winters' rages;
Thou thy worldly task hast done,
Home art gone, and ta'en thy wages
Golden lads and girls all must,
As chimney-sweepers, come to dust.

The sceptre, learning, physic, must
All follow this and come to dust.

Fear no more the frown o' th' great;
Thou art past the tyrant's stroke
Care no more to clothe and eat;
To thee the reed is as the oak.
The sceptre, learning, physic, must
All follow this and come to dust.

All lovers young, all lovers must
Consign to thee and come to dust.
Fear no more the lightning flash,
Nor th' all-dreaded thunder-stone;
Fear not slander, censure rash;
Thou hast finished joy and moan.

All lovers young, all lovers must
Consign and thee and come to dust


Cymbeline en directo en la Alhambra