Beneath a Frygian Sky

Author: Lola RV / Etiquetas: ,



Gordion, Turquía, junio de 2002. Hoy he visitado una excavación arqueológica muy sorprendente, situada exactamente en las afueras de Gordion, península de Anatolia, Turquía.Según la leyenda, este lugar fue el hogar del Rey Midas y el sitio donde Alejandro Magno cortó el “nudo gordiano”. La excavación arqueológica contiene capas de diferentes civilizaciones: hititas, frigios, cimerios y celtas, entre otras...


Efeso, Turquía, octubre de 2005. Esta es nuestra última escala de un viaje muy breve por Turquía... Paseamos alrededor de este sorprendente monumento. Una vez más me dejé llevar por mis reflexiones sobre la civilización que una vez vivió aquí: sus actividades comerciales, sus ritos religiosos y su vida cotidiana. Qué relatos podrían contarnos estas piedras...


Estudios Real World, Wiltshire, mayo de 2006. Se me ha hecho difícil definir lo que esta canción debería expresar, a lo mejor es una gran reflexión en sí misma... Quizás es un llamamiento a las armas, para luchar por el amor a nosotros mismos como especie y por el mundo natural con el que estamos unidos inexorablemente. ¿Qué podemos aprender de nuestra historia, en vista de todas las oportunidades que tenemos para estudiarla? ¿Podemos aprender algo? ¿Podremos hacerlo? Pienso en las palabras de Edmund Burke:“Para que el mal triunfe solo es necesario que las personas buenas no hagan nada"





Beneath a Phrygian Sky 
Letra y música de Loreena Mckennitt




The moonlight it was dancing
On the waves, out on the sea
The stars of heaven hovered
In a shimmering galaxy


A voice from down the ages
So in haunting in its song
These ancient stones will tell us
Our love must make us strong


The breeze it wrapped around me
As I stood there on the shore
And listened to this voice
Like I never heard before


Our battles they may find us
No choice may ours to be
But hold the banner proudly
The truth will set us free


My mind was called across the years
Of rages and of strife
Of all the human misery
And all the waste of life


We wondered where our God was
In the face of so much pain
I looked up to the stars above
To find you once again


We travelled the wide oceans
Heard many call your name
With sword and gun and hatred
It all seemed much the same


Some used your name for glory
Some used it for their gain
Yet when liberty lay wanting
No lives were lost in vain


Is it not our place to wonder
As the sky does weep with tears
And all the living creatures
Look on with mortal fear


It is ours to hold the banner
Is ours to hold it long
It is ours to carry forward
Our love must make us strong


And as the warm wind carried
Its song into the night
I closed my eyes and tarried
Until the morning light


As the last star it shimmered
And the new sun’s day gave birth
It was in this magic moment
Came this prayer for mother earth


Reprise:


The moonlight it was dancing
On the waves, out on the sea
The stars of heaven hovered
In a shimmering galaxy


A voice from down the ages
So in haunting in its song
The ancient stones will tell us
Our love will make us strong







La luz de la luna bailaba,
sobre las olas, en el mar.
Las estrellas del cielo se movían,
en una galaxia brillante


Escuché la voz de muchos siglos,
eterna en una canción.


Estas piedras antiguas nos dirán,
que nuestro amor nos hará más fuertes.


La brisa me envolvió
estando de pie, allí en la orilla
Y escuché esa voz
Como nunca la había escuchado antes.


Las batallas que ocurren a nuestro alrededor,
a veces no son elección nuestra,
pero tenemos que mantener en pie nuestro estandarte,
pues la verdad nos hará libres.


Mi mente viajó a través de los años.
de guerras y desastres.
De toda la miseria humana,
la podredumbre de la vida.


Nos preguntamos si nuestro Dios existe,
en vista de tanto dolor.
Entonces miré hacia las estrellas,
para encontrarte una vez más.


Viajamos por los inmensos océanos
Escuchamos a la gente invocar su nombre
Con espadas y pistolas, con odio
Todo parecía ser lo mismo.


Algunos utilizaban su nombre para su gloria,
otros para su propio beneficio.
Pero cuando se usó buscando la libertad,
ninguna vida se perdió en vano.


No podemos maravillarnos de aquello
Pues en realidad el cielo lloraba
Y todos los seres vivos
Tenían un miedo mortal.


Es nuestro deber mantener nuestro estandarte en pie.
Es nuestro deber mantenerlo de pie mucho tiempo.
Es nuestro deber seguir el camino firmes,
pues nuestro amor nos hará más fuertes.


Y mientras la brisa llevaba
por la noche esa canción,
cerré los ojos y esperé
La luz del amanecer.


Mientras la última estrella brillaba,
y nacía un nuevo día soleado.
En ese momento mágico,
llegó esta oración por la madre tierra.


La luz de la luna bailaba
Sobre las olas, en el mar.
Las estrellas del cielo se movían
En una galaxia brillante.


Escuché la voz de muchos siglos,
eterna en una canción.
Estas piedras antiguas nos dirán,
que nuestro amor nos hará más fuertes.


Cé Hé Mise Le Ulaingt? /The Two Trees

Author: Lola RV / Etiquetas:




6 de octubre de 1993 - Stratford... hojeando la poesía de Yeats, me encontré con Los Dos Árboles cuyo encantador sentimiento de búsqueda del bien dentro de uno mismo y su lucha por evitar mirarse en el espejo del cinismo, ahora me conmueve, al darme cuenta de las fuertes conexiones con el pensamiento sufí en este sentido... los iconos son esencialmente irlandeses y me recuerdan, por algún motivo, el final de la película de John Huston, "The Dead": campos áridos, árboles sin hojas y los estorninos cantando.





Cé Hé Mise Le Ulaingt?/The Two Trees 
Letra de William Butler Yeats, música de Loreena McKennitt.
Pipe inicial (Cé Hé Mise Le Ulaingt?)compuesta e interpretada por Patrick Hutchinson


Beloved, gaze in thine own heart
The holy tree is growing there;
From joy the holy branches start
And all the trembling flowers they bear.
The changing colours of its fruit
Have dowered the stars with merry light;
The surety of its hidden root
Has planted quiet in the night;
The shaking of its leafy head
Has given the waves their melody.
And made my lips and music wed,
Murmuring a wizard song for thee.

There the Loves a circle go,
The flaming circle of our days,
Gyring, spiring to and fro
In those great ignorant leafy ways;
Remembering all that shaken hair
And how the winged sandals dart
Thine eyes grow full of tender care;
Beloved, gaze in thine own heart.

Gaze no more in the bitter glass
The demons, with their subtle guile,
Lift up before us when they pass,
Or only gaze a little while;
For there a fatal image grows
That the stormy night receives,
Roots half hidden under snows,
Broken boughs and blackened leaves.
For all things turn to bareness
In the dim glass the demons hold,
The glass of outer weariness,
Made when God slept in times of old.
There, through the broken branches, go
The ravens of unresting thought;
Flying, crying, to and fro,
Cruel claw and hungry throat,
Or else they stand and sniff the wind,
And shake their ragged wings: alas!
Thy tender eyes grow all unkind:
Gaze no more in the bitter glass.

Beloved, gaze in thine own heart,
The holy tree is growing there;
From joy the holy branches start,
And all the trembling flowers they bear.
Remembering all that shaken hair
And how the winged sandals dart,
Thine eyes grow full of tender care;
Beloved, gaze in thine own heart.



Amado, mira en tu propio corazón
El árbol sagrado crece allí;
Las sagradas ramas brotan con la alegría
de cuantas temblorosas flores echa.
Los colores amables de sus frutos
cambiantes a la gozosa luz de las estrellas;
La firmeza de su oculta raíz
prendió en la noche dichosa;
La agitación de su copa frondosa
debe a las alas su melodía,
para entonarte un encantamiento.

Allí el Amor fluye
en el círculo flamígero de nuestros días,
girando, caracoleando aquí y allá
de manera ignorante y prodigiosa;
Recordando la agitada copa
y cómo alzan el vuelo las sandalias aladas,
que tus ojos se abran llenos de tierno interés;
Amado, mira en tu propio corazón.

Nunca mires en el espejo del cinismo
que los demonios, con sutil astucia,
nos tienden al pasar.
O sólo mira por un instante;
Allí prospera una fatal imagen
que refleja una noche tormentosa,
raíces medio ocultas bajo la nieve,
ramas rotas y hojas renegridas.
Por eso debes regresar a la inocencia
desde el siniestro umbral que alzan los demonios,
el espejo de la exterior debilidad
que fue levantado aquella vez que Dios durmió.
Allí entre las tronchadas ramas, van
los cuervos que incesantemente deliberan;
volando y graznando de aquí para allá,
de cruel garra y voraz garganta,
o se detienen a husmear el aire,
y sacuden sus crespas alas.
Tus tiernos ojos exageran todo cuanto no es bueno:

Amado, mira en tu propio corazón,
el árbol sagrado crece allí:
sus ramas sagradas brotan alborozadas
como las gráciles flores que echa.
Recordando aquella copa agitada
y cómo alzan el vuelo las aladas sandalias,
que tus ojos se abran llenos de considerada atención;
Amado, mira en tu propio corazón.